El Rock en Español: ¿Género o una característica más?

            

Hace semanas, un amigo me introdujo una idea sobre el rock cantado en el idioma español. Para él, el rock solo podía ser hecho en ingles, si es que se quiere un verdadera música rock. Afirmaba que el rock es una exclusiva de la cultura anglosajona, y que de lo contrario, se necesitaba cantar en el idioma ingles para poder ser parte del rock…

Mi primera reacción fue censurarlo y casi insultarlo porque como osaba en insultar toda una tradición de rock cantado en español, proveniente de toda iberoamérica. Sin embargo, al empezar escuchar el rock en ingles desde los años setentas, hasta llegar a los años actuales; y compararlo con nuestros exponentes en castellano, la duda comienza a crecer…. ¿Es realmente rock lo que nosotros pensamos que es rock, o es un verdadero género aparte? 

Para empezar es necesario poner ejemplos y comparar historias sobre el rock en ingles y sus subgéneros; y como …. Comenzando, en los años cincuenta, cuando la mafia de Tennesee y Berry por otros lares, plantaban la semilla del rock que nunca más se iría. Mientras tanto en países como en México, Los hermanos Carreon era lo más parecido a ese movimiento que no era más que un rock más diluido que se presento en EEUU cuando las disqueras hicieron a un lado a todos los anteriores, para instaurar una especie de rock pop manufacturado por músicos pagados por ellos. Y así sucesivamente, parece haber un retraso o un olvido de las tendencias principales del rock mundial, en especial en EEUU e Inglaterra. 

Pero siendo específicos, preguntémonos: Que se asemeja en ingles a Soda Stereo, Héroes del Silencio, Caifanes, Charlie Garcia, Café Tacuba, Los Hombres G, Los fabulosos Cadillacs, etc.  Y uno parece que debe empezar desde ahí la historia del rock en español, (al menos la historia seria y con contenido único) desde de los setenta. Tal vez esto sea una de las pistas a nuestra respuesta, puesto que el génesis del rock en nuestro idioma viene de los setentas y no de los cincuentas; a pesar que generaciones anteriores bailaron y escucharon a los interpretes anglosajones, o por el contrario escucharon sus versiones tropicalizadas. Lo cierto es que la historia colectiva del rock en español parece estar en blanco cuando el calendario roza el 1970. 

Durante los años setenta en el rock se gestaba tanto la muerte del rock de los sesentas, siendo aniquilado por el rock conceptual, psicodélico, y eventualmente el rock de estadio y el rock metal. El rock tuvo un punto de inflexión cuando a la mitad de la década, el movimiento punk surgió de Londres y Nueva York. Con esto apareció el concepto D.I.Y; lo que trajo que cada joven fuera capaz de crear su propia banda sin siquiera querer aspirar a tocar como Hendrix, Page, Clapton, Gilmore o Iommi. El punk revitalizo al 100 por ciento la esencia del rock que representa rebelion, sexualidad, y hasta cierto punto como diría Bono, la venganza. Sin embargo este movimiento al ser tan incendiario no podía ser tan duradero y con esto se derivo a movimientos como el post punk, dando origen al movimiento dark, dance, ska, tecno, electrónico y con el tiempo, el movimiento alternativo.

Al mismo tiempo, en Iberoamérica , los países sufrían de intensos gobiernos dictatoriales, o de corte, que cada vez más y más iban apretando a la juventud, pero como diría el dicho que entre más aprieta, poco abarca, estos movimientos iban perdiendo poder. Esta sensación de la juventud a expresarse y rebelarse, co se mezclo con estos movimientos, explotando en distintos tiempos, aunque no tan distantes, en todos los países de habla hispana. Con esto grupos como Soda Stereo denotan su influencia del post punk. Al igual que los Fabulosos Cadillacs que no pueden ocultar su influencia ska y punk. Por otro lado, en Madrid y su movida, se veían culpables por ser influenciados por New Order, The Cure, Joy Division, Blondie e incluso de Smiths. Basta con escuchar a La Unión, Nacha Pop o Mecano. Por su parte el caso de México es notorio como The Cure y Joy Division influenció de manera absoluta a Caifanes, quizá la banda más importante del rock de este país. Otros grupos del continente como Fobia, Los Enanitos Verde, Miguel Mateos, Los Hombres G, Los Amantes de Lola y etc; se vieron altamente influenciados por fin, por un movimientos mundial del rock, trayendo consigo el famoso periodo del “rock en tu idioma”.

Con el asentamiento dentro del público que necesitaba urgentemente voces que los representará, el rock en español evolucionó y grupos en varios países fueron evolucionando y fueron influenciados de menor o mayor medida, por el rock alternativo que gobernó desde finales de los ochenta hasta fin del milenio. Grupos como Aterciopelados, La Lupita, Celtas Cortos, Cafe Tacuba, Pantéon Rococo o Jarabe de Palo, usaron ese concepto de libertad creativa para mezclarlos con sonidos que no se usan en el rock anglosajón como los metales, las gaitas y los ritmos tropicales; alejándolos para bien o para mal de la música de guitarras que distingue tanto al rock. Con esto, más y más grupos comenzaron a mestizar el rock con ritmos locales, como ya se venía haciendo como grupos como Maldita Vecindad, Caifanes, LFC, dándole una identidad única a este movimiento, tal como el reggae que usando ritmos locales, fue mezclado con el rock y blues de guitarras, dándole un aspecto único…. Por último, en estos últimos años, cada vez más grupos están siendo influenciados por los movimientos ingleses y gringos, asemejándose en apariencia pero no en contenidos, puesto que a pesar de que algunos canten en ingles, o usar ritmos parecidos, no logran la densidad que los grupos originales tienen. Salvo excpeciones como Babasonicos, Porter (RIP), ZOE, Los Dynamite, etc; la mayor parte de los grupos parecen estar entre un momento en el que se asemeja a los años anteriores a los años setentas en el que los grupos solo eran una especie de modelos del tercer mundo de los grupos originales; y con una etapa de aletargamiento de la juventud que parece no usar el rock como su esencia, sino como puro divertimento….

Con esto, al relatar esta línea de tiempo del rock cantado en español, parece notarse que este rock no es una derivación de cada subgénero, como por ejemplo Punk en español, Psicodélico en Español, Alternativo en Español, etc. El rock en español parece tener más la característica de un subgénero propio del rock, que como muchos otros, nació y se fortaleció de otros como el post punk, pero que con el paso a creado su propia escuela (nada heterogénea) en la que se nutre con elementos propios y de otros subgéneros del rock. El rock en español existe y no como una versión tropical de cada estilo creado. Es una corriente que si bien se aleja en muchas ocasiones, a lo ritmos más usados por el rock; el rock en nuestro idioma, mantiene como pocos subgéneros, el concepto de rebelión, movilización, venganza, juventud y sexualidad que distingue al ROCK con mayúsculas. Esto debe ser aprendido por las nuevas bandas para así, determinar el destino del futuro de este movimiento del rock.

PD: Existen sus excepciones que muestran que si bien son parte del rock cantado en español: se asemejan más a otros subgéneros como el metal, o el rock blues  con la salvedad de ser cantados en otro idioma. Ejemplos de estos son Los Héroes del Silencio o los Ratones Paranoicos que siguen al pie de la letra el metal rock en sus distintas etapas, con sus riffs, su atmósfera, y su voces. Otro ejemplo es el TRI o incluso siendo permisivo Charlie Garcia quienes muestran aptitudes que encajan plenamente con el rock blues emanado de principios de los setentas…. Pero como todo principio, hay excepciones. 

 

Excepción y Evolusción.

THE HAPPENING: El verdadero miedo.

¿Que es el miedo? ¿Que es la angustia? ¿Como nace y como no controla? Esta búsqueda que comienza por la negación primaria del hombre fue tomada desde años atrás por decenas de escritores. Gente como Bram Stoker se evocaron con su arte a buscar los rincones del cerebro en el esas manifestaciones primitivas se gestan y se expresan en miedos externos. Con el paso de los años y la llegada del arte de la modernidad; el cine, los directores y guionistas continuaron su labor. Labor que engendro uno de los géneros cinematográficos más rentables y más prolíficos: El cine de terror. 

El cine de terror es muy en ocasiones criticado por su simpleza de sus resultados. Una música súbita, con un plano de cámara cerrado produce un sobresalto en las butacas. Una criatura fuera de nuestras comprensiones se presenta con la promesa de herirnos y no dudamos en gritar. O incluso algo o alguien con intenciones demoniacas que nos lastima y nos deja ver ese dolor, es suficiente para causar terror. 

Pero que pasa con el verdadero miedo. Aquel que viene desde inconsciente colectivo recolecto cuando los prehistóricos ancéstros desconocían su alrededor. Cuando las tormentas, la naturaleza, los astros o la ausencia de estos le producía pánico. Incluso que pasa con el miedo hacia el otro y sus conductas inexplicables que son causales de desasosiego en los terceros que lo presencian.

Esto parece brotar con gran maestría en la última película de M Night Shamalayn (Disculpen si no lo escribí bien); The Happening. Esta cinta es una muestra más de como el cineasta puede jugar y preguntarse sobre los miedos clásicos del hombre. Aquellos que provienen del exterior, de lo desconocido e incomprendido. El miedo más puro. En The Happening, el miedo es uno de los más grandes que un ser humano puede conocer: La aniquilación por medio de una naturaleza que sin rencor (porque no lo conoce), destruye a seres que por muy pensantes, forman parte de su ecosistema. Esta premisa que puede parecer de entrada complicada, se desenvuelve con facilidad en la película cuando una extraña neurotoxina comienza a atacar a los seres humanos, alterando su estado autopreservasión, cometiendo suicidios en masa. El miedo colectivo crece cuando se descubre que el culpable de estas muertes es la flora que reside junto a los humano, eliminándolos cual marea roja a los peces. Este efecto de la cinta hace crecer un efecto parecido a “Los Pájaros” de Hitchcock, en donde la naturaleza ataca sin algún porque, sin ningún mal más que la aparente sabia regulación de la naturaleza que decide sin piedad, cambiar los valores que algún día creo.

Este miedo tan bien logrados por secuencias de montaje, efectos de sonido, y un guión perfectamente trazado, hace una cierta de guiños a los problemas ambientales que tienen a nuestro planeta en jaque. Un planeta que por medio de sus propios métodos, regula a las poblaciones mundiales y que cada vez más, decide limpiar su casa si nosotros no decidimos limpiarla…. De lo contrario el último de todos los miedos, el de la aniquilación, aparecerá como algo sin explicación, como algo fortuito, como un suceso…. como un happening final.  

“About a Son”: En el diván con Cobain.?

 

Que difícil es para un espectador promedio, lograr entretenerse e involucrarse en un documental. La mayoría siente que un documental es una especie de panfleto visual que busca con calzador, educar y dar a conocer una situación importante de la sociedad. El documental, para los puristas y defensores de esta forma de hacer cine, es lo más acercado a la objetividad; así como un medio mucho más valioso que la ficción, puesto que detalla verdaderas situaciones, con verdaderos personajes.

Pero lo cierto es que la gente que no logra sobrevivir a la amenaza del sueño causado por un documental, en muchísimas ocasiones, tienen razón en quejarse. Muchos documentales, aturden con su cámara en mano que marea hasta al que toma dramamine, otros se molestan por las postura de pasquín que presentan; y muchos otros están cansados de ver un medio artísticos usado como un simple formato de reportaje del noticiero de las diez. 

Sin embargo, “About a Son” no es el caso. Esta película documental, es un claro ejemplo de como la realidad, la objetividad; y el bajo presupuesto con los que cuentan la mayoría de los documentales, pueden, si se quiere, ser vestidos en una atmósfera de belleza y plasticidad, que proporcione conocimiento y dulzura a los ojos de los espectadores; sin dejar de estremecerlos.

“About a Son” trata sobre la vida de quizá la más grande figura del rock de los últimos veinte años: Kurt Cobain. La diferencia que radica en este documental, es que este se ha armado a partir de una serie de entrevistas que Cobain dio en las madrugadas frías de Seattle, entre el invierno de 92, y abril de 93; justo un año antes de que el artista se extinguiera por propia mano. Estas entrevistas sonoras, acompañan a uno durante toda la película, sin que nadie más hable Cobain más que el propio Cobain. Además, nunca vemos imágenes de el, sino hasta el final, lo que le hace a la voz de Kurt, ser una especie de conciencia del espectador que lo pasea como espectro, por todos los rincones por los que el cuerpo y alma de Kurt viajo en la vida. El documental, que es acompañado por una excelente música, y unas bellas imágenes de las ciudades de la costa noroeste de los Estados Unidos; permite ser una especie de diván en el que se proyecta los miedos, las angustias, los traumas; así como los laberintos mentales que vivió el hijo prodigo de Aberdeen. Cobain no solo nos muestra lo peculiar que era. Sino que muestra que su peculiaridad era compartida por muchos jóvenes que eran igual que el: seres olvidados por la inmensidad de la vida diaria. También nos exhibe sus raíces musicales, incluido el conflicto que en favor del rock, no resolvió, entre ser melódico o contundente como el punk. El alma de Kurt nos enseña lo duro que es una huella de abandono, así como la vida puede convertirse en una avalancha de asuntos sin resolver que pueden terminar por una terrible colisión, a la que no todos sobreviven. 

Kurt Cobain se muestra como alguien como tu o como yo, haciéndolo más grande aun. Se presenta como un auténtico ser humano, lleno de contradicciones, y de heridas que uno puede sublimar en la música, pero que siempre estarán con uno hasta el fin de los día……. Una joya de documental.

SEVEN AGES OF ROCK: El problema de clasificar; 3ra Parte.

 

Finalmente llegamos a los últimos capítulos de la serie de documentales “Seven Ages Of Rock”. Durante los últimos henos hablado de la importancia de clasificar y de lo apremiante que es, el tener un método correcto para hacerlo, usando rasgos genéricos que compartan las distintas bandas; con el fin de que no queden mal merecidos ciertos grupos, o incluso olvidados; o peor aun, mal clasificados.  En el último capítulo, de nombre “rock de estadio”, vimos como utilizar e reeinventar una clasificación de por si, abstracta, puede traer problemas e injusticias a figuras icónicas del rock. Un ejemplo de esto fue Springsteen, U2, o Queen. Incluso Guns and Roses, una banda que solo fue nombrada y mal comparada con el rock pop de Bon Jovi; olvidando la presencia de una de las bandas más importantes de finales y principios de los noventas, que además de tener un vocalista inolvidable (para bien o para mal), contaban con uno de los mejores guitarristas que ha dado del rock; Slash.

Y llegando a esa época, los noventas, y un poco antes, el capítulo 6 abre hablando con el rock “american alternative”. En este capítulo se trata de hablar sobre la explosión de bandas que surgieron de la resistencia de los años ochenta, en lugares underground, y que después de muchas luchas y de un desgaste de la corriente musical dominante, salió y creció victoriosa durante los primeros años de la década de los noventa (1990-1996). Pero el capítulo, aunque dedicado, solo se dedica a explorar el crecimiento de dos bandas que si bien son iconos del movimiento, no muestran la magnitud del suceso. R.E.M y Nirvana son estas dos bandas que más que detallarlas como parte de un contexto, el documental se asemeja a un binomio de biografías. Es cierto que este par de grandes bandas influyeron en su época y en toda la historia del rock, pero que bien surgen hermandas de mucho más bandas que se fortalecieron y que se nutrieron mutuamente. Sonic Youth, una de las bandas más únicas no es nombrada, cuando sus distorsiones han influido  en decenas de grupos, incluida la misma Nirvana. Otra banda, como los Flaming Lips tampoco es nombrada, después de que con los años hemos visto su magnitud durante la siguiente década. 

Por el contrario, Pixies si es una banda que se le da su justo valor, al ser una vital ilustración del catálogo musical de Kut Cubain. Canciones Gouge Away, Where is my mind y Hey; dan a atender la estructura musical del grupo proveniente de Aberdeen (Nirvana). Sin embargo, hablando de Aberdeen, del estado de Washington, y de Seattle específicamente; nos olvidamos de uno de los más importantes movimientos, sino el más importante, de los úlitmos veinte años de la historia del rock. Un movimiento que en definitiva esta conectado con el resto del llamado rock alternativo, pero que con una esencia única, mostró una nueva cara: El Grudge.

El grudge, esa escuela creada sin querer y por una broma de Marc Arm, vocalista de Mudhoney, se originó por un grupo de outsiders, localizados en una de las partes más alejadas de los Estados Unidos, que influenciados por el movimiento punk y hard punk que se originaron en distintas partes de su país; decidieron asimilarlo y fusionarlo con otras escuelas del rock emanadas de The Beatles, Black Sabbath, The Who, Led Zeppelin, The Clash, The RAMONES, entre otros; para así crear sin intención un sonido que suena a melodía, pero que también suena a distorsión agresiva que provoca susto dentro de la crítica. El grudge, prácticamente emanado, de su génesis llamado Green River, y después ramificado por bandas tan grandes, tan underground,  y tan diferentes entre s; como son Mudhoney, Soundgarden, Alice in Chains, Mother Love Bone, Pearl Jam y Nirvana; representaron a una generación que vivió durante su niñez o su adolescencia, el temor del fin nuclear, el fin del sueño de capitalista, y la perdida, según Cobain, de la inocencia que aun vibraba de sus padres llenos de energía por cambiar su mundo. El movimiento grudge, venía de jóvenes que viviendo en una actitud pasiva agresiva, fueron abandonados por todas esas promesas del mundo voraz que pasa por encima del joven. El grudge, era un enojo, una especie de cruda después de una década de olvido, un grito de angustia que representaba a una generación que no solo cambio la música, sino el modo de ver la década, así como el modo de hacer el cine, e incluso el modo de vestir.

Todo esto, no es presentado en el capítulo y vemos a Nirvana y a R.E.M e una especie de suerte emanada de las radios universitarias, que al morir Cubain, no sobrevivió ningún legado. Además, bandas como NIN, Smashing Pumpkins, o The Black Crowes no son mencionadas dado su lejanía con el movimiento del que surgió Nirvana o R.E.M, pero que son fieles representantes del rock alternativo, un rock que no es más que un rock emanado del reconocimiento de lucha de las escenas underground, que como Black Flag, afirman que era mejor vivir en la camioneta de gira, que trabajar para una franquicia.

Finalmente, el último capítulo, el número 7; el brit rock, es el que cierra la serie. En este último, se hace una radiografía detallada de este movimiento, comenzando por The Smiths, The Stone Roses, Suede; para finalmente brotar y explotar con Blur y Oasis a la mitad de los noventa. Esta escena que parece no tener tanta importancia, ha dado tantos frutos durante los siguientes grupos que aunque ya no sea la tendencia dominante del rock, ha seguido siendo prolífica. Un estilo contagiado por los “working class” de Inglaterra, se burla como lo hicieron de otra forma Genesis y los primeros Floyd, de la burguesía británica. El brit rock, muy consciente de sus influencias del rock clásico, no dejo de incorporar el estilo de la música electrónica que emanaba de la Hacienda de Manchester. Ejemplos de esto son que tanto los Smiths, como los Stone Roses y Oasis, provienen de esa ciudad, aunque si bien Oasis cambió el electrónico por el punk clásico de los Pistols; también fueron contagiados por sus colegas los Stone Roses.

Todo el capítulo esta bien a no ser por dos pequeños grandes errores: Joy Division y Radiohead. Estas dos bandas parecen no ser importantes para los ingleses puesto que no son ni siquiera mencionadas, a pesar de que ambas bandas, en distintos momentos, han dado y siguen dando, escuela e influencias. Quizá esto se deba a que Joy Division pareció influir más en los Estados Unidos, y que Radiohead se influencio más en los Pixies, una banda gringa (para esto escuchen Pablo Honey) Incluso, hablando de la Hacienda de Manchester, ni siquiera es mencionada la banda emanada de Joy Division y que su estilo bailable, definitivamente toco al resto de las bandas: New Order.

Al concluir esto, ¿Podemos sacar conclusiones? la Primera, que venimos hablando desde la primera parte, es la de la necesidad de hacer un mejor sistema de clasificación. La segunda, es que si bien es carente el documental en abordar todo lo que mencionamos, es un buen ejercicio que nadie había hecho desde que Time Life saco en 95 su serie de documentales de la historia del rock. Es importante porque el rock ha marcado los último 53años, y de vez en cuando es preciso intentar saber y comprender porque lo ha hecho y al parecer, lo sigue siendo.

Por último, el rock a demostrado ser un estilo artístico, que incluso va más allá de ser un estilo musical, para convertirse en un arte de nuestros tiempos, con distintas escuelas, con héroes, leyendas, mitos, y grandes maestros  que han mezclado distintos géneros musicales, con poesía y política; pero sobre todo con una filosofía de vida que como diría Bono “el rock es la música de la venganza”, que vivirá mientras existan almas jóvenes que aun sientan eso que les pide más y mejor dentro de su mundo injusto………”Rock and roll will never die” (N.Young)

Y según Seven Ages Of Rock, ¿Cual será la octava era del rock? Sería un buen ejercicio tratarlo de ver. 

 

“Seven Ages of Rock”: El problema de clasificar. 2da parte.

El post pasado, se habló sobre los primeros capítulos de la serie de documentales del rock: “Seven Ages of Rock”. Hablamos del “Nacimiento del Rock”, “Art Rock”, y “Punk Rock”. Hablamos de lo difícil y de lo serio que es clasificar. Se comentó de la necesidad de buscar rasgos genéricos que acomoden a un grupo en una categoría, y que estos rasgos no pueden fluctuar tan abruptamente que puedan dejar a muchos fuera de clasificaciones, y a otros tan injustamente dentro de ellas. Pero pasemos a los siguientes capítulos.

El capítulo cuatro, el rock metal, es uno de los mejores capítulos de la serie en donde vemos la hazaña de Tommy Iomi, y como sobresaliendo a las limitantes físicas, pudo perfeccionar un rock grave y oscuro que mezclado con blues y un tempo que recuerda las fabricas, generaron un ritmo único que ha resistido por varios años, siendo un subgénero muy resistente dentro del rock. En este mismo capítulo se habla prontamente tanto de Deep Purple, como de Iron Maiden, o incluso de Montley Crue; logrando abarcar las distintas épocas del metal. Se distingue tantos las frías zonas industriales de Inglaterra, como las zonas banales de California en donde el glam metal creció, como la evolución de un metal cargado de blues oscuros, pasando por las muestras de rock teatral de Maiden, hasta la denuncias de Metallica.

Y es aquí, donde llegamos al quinto capítulo: Rock de Estadio……. ¿Que es el rock de estadio?  Este tema siempre ha sido un tema que me causa un tanto de repulsión. Durante muchos años, el rock de estadio ha sido considerado como algo de poca calidad y llena de banalidad. Sin embargo en este capítulo, el documental le da un valor a la categoría de rock estadio que la hace aun más complicada. ¿Por qué? Porque que define al rock de estadio?

En el documental se habla de varios grandes del rock. The Police, Bruce Spingsteen, Queen, Dire Straits; e incluso U2 son nombrados en esta amplia y abstracta categoría. En el capítulo no se nombra otro rasgo genérico más que la capacidad de una banda para llenar estadios deportivos durante una época en que se conjuntaron necesidades del mercado y un boom ya establecido del rock, como expresión de las nuevas generaciones. Esto no da un rasgo genérico que permita agrupar y ejemplos hay muchos…. The Beatles fueron el primer grupo en presentarse en un estadio; El shea Stadium de NY. ¿Esto hace al cuarteto de Liverpool un grupo de estadio? Por su puesto que no. Una necesidad económica nunca puede estar por arriba de un estilo artístico como lo puede ser un género o en este caso, un subgénero del rock. 

En el capítulo vemos a The Police que no pudo crecer en el ambiente Punk, pero que eso no lo hace perder sus raíces punks, y sus ritmos africanos que lo ubican en un rock vacío y netamente comercial. Como es posible que el rock obrero de Springteen, lleno de dotes folklóricas; así como de una denuncia social que lo ha convertido en una conciencia dentro de los Estados Unidos; lo conviertan solo por la necesidad de dar abasto a su abrumadora presencia, en un artículo desechable y lleno de cliches. Springsteen es uno de los hijos pródigos del rock más clásico que nos lleva desde Orbison hasta a Holly. 

Los ejemplos siguen con Queen, una banda que bien todos podemos recordarlos en cientos de imágenes en la que vemos al grupo delante de estadios ingleses. Sin embargo, la música de Queen, llena de teatralidad y contagiada por la Opera, no puede ser solo una banda que junto con Zeppelin, una banda de grandes raíces rockeras y profundas lyricas; sea olvidado en una categoría llena de ambigüedades. Mismo caso con Dire Sraiits lleno de blues y rock sureño.

Por último, el caso de U2 es sorprendente. El cuarteto de Dublín se creo de la misma forma que el noventa por ciento de las bandas; en un pequeño rincón de una casa de los integrantes. U2 es una banda que se contagió por la influencia de los grupos punks, formaron un grupo mucho más estilizado y lleno de conceptos clásicos y de denuncia. Esto los llevo al estrellato rápidamente y los dirigió directamente a los estadios, llevando a U2 a adaptarse al rock conceptual que Pink Floyd o Peter Gabriel perfeccionaron. 

Este capítulo hace preguntar si un estadio, o la fama abrupta, puede originar un estilo dentro de la música? La respuesta es si. Sin embargo esta música no puede ser buena; y las anteriores bandas confirman un estilo propio, una convicción firme, y un camino a ser leyendas del rock….

Continuara.

Sydney Pollack; el profesor cineasta

 

Como todos sabemos, el día de ayer, el director, actor y escritor Sydney Pollack murió a causa de un cancer. La muerte de Pollack más allá de dejarnos un obituario el cual podamos ver el nombre de sus películas principales; causa un vació en la elite del cine de los E.E.U.U. Formado de la generación de los años sesenta, aquellos que como Casavettes influyeron directamente y se sintieron cómodos en los años setenta con el nuevo cine estadounidense, Pollack comenzó como director actor de teatro, así como director de televisión, dirigiendo episodios de la series el fugitivo y la hora de Alfred Hitchcock. Pollack demostró con sus películas su maestría en la dirección actoral, explotando cada rasgo de sus cuadros de actores. También mostró en cada una de sus películas, su ausencia de urgencia por el ritmo acelerado, dejando que la historia tuviera su propio tempo. Pollack fue un director que fue autor desde los géneros cinematográficos, tal y como lo lograron sus antecesores franceses de la nueva ola, sin temerle a los westerns, al cine negro, a la comedia, al político, al de aventuras, y al documental; formando un propio estilo y un único discurso. Pero quizás una de sus grandes cualidades que la gente no suele reconocer es su capacidad de enseñanza, ya que en cada entrevista o documental, Pollack tenía una habilidad para explicar de una manera sencilla su relación y su vida en y fuera del cine. 

Un ejemplo de su calidad como director y de actor, pueden ser dos ejemplos. El primero, es Yakuza, una película escrita por el gran escritor Paul Shrader. En esta obra de cine negro, se percibe su estilo y su calidad tras la cámara. El segundo, el ejemplo como actor, basta ver la larga secuencia de Eyes Wide Shut, la última obra de Kubrick, en la que Cruise y Pollack tienen una larga y extraordinaria escena en el cuarto de billar.

A continuación, su filmografía para que al gusto, uno aprenda su filmografía. Además de una entrevista con Charlie Rose en el 2006.

La vida vale más (1965).

Propiedad Condenada (66).

Camino de Venganza (68).

La Fortaleza (69).

Danzad, danzad, malditos (69).

Las aventuras de Jeremiah Jonhnson (70)

Tal como éramos (73).

Yakuza (75).

Un instante una vida (77).

Ausencia de Malicia (81)

Tootsie (83).

Memorias de África (85).

Habana (90).

La Firma. (93).

Sabrina (95).

Caprichos del Destino (99).

La interprete (05).

Sketches de Frank Gehry. (05).

 

Termina el festival de Cannes 2008

 

Este fin de semana terminó el envidiable y respetable festival de cannes en Francia. ¿Porque respetable? Porque toda persona que se dedique o se interese en el cine, quisiera la oportunidad de estar en este festival que reúne a lo mejor de lo mejor de la cinematografía mundial, así como la vanguardia que año a año, llega a las pantallas. 

Este año no fue la excepción y se presentaron obras de todo tipo, de varios países, y de maestros consagrados, así como de nuevas promesas. Esta emisión, la película ganadora de la palma de oro fue la francesa “Entre los muros”, siendo esta la primera película francesa de ganar esta distinción desde hace 21años. El premio al mejor actor es para Benício del Toro por su actuación en el diptico realizado por Steven Soderbergh, “el argentino” y “guerrilla”. Este par de cintas han llamado su atención por su manejo de color (como es normal en el realizador) y su apego al idioma materno del Che guevara. También es de destacar el debut en la dirección del maestro del guión, Charlie Kauffman, con su película “Synecdoche New York”. Por último, es de notar el abucheo que se recibió la nueva cinta de Wim Wenders, siendo uno de los niños consentidos del festival, lo que nos demuestra que estos festivales, por mucho mostrar lo mejor, lo respetable, y la vanguardia, no dejan de ser una influencia absoluta de la moda dominante en el mundo del cine, así como de las vísceras reinantes del jurado.

7 AGES OF ROCK: El problema de clasificar. (1ra parte)

Esta semana se trasmitió en América Latina, el último capítulo de la serie de documentales titulado: Seven Ages of Rock. Con el último capítulo dedicado al “rock independiente británico” se cierra un documental que nos muestra una nueva forma de clasificar por géneros (o en este caso por edades) la historia del rock.

Pero después de siete capítulos, y un poco más de cincuenta años de este género musical, nos preguntamos si realmente funciona este nuevo documental que como todos, pretende ordenar el vasto y anárquico mundo del rock. Creo que es fundamental intentar clasificar nuestro alrededor, ya que es una forma de poder comprender y disfrutar nuestro universo. Sin embargo, el problema llega a la hora de generar un método de clasificación. Lo primero que uno debe de hacer es olvidarse de las emociones y de la subjetividad, cosa que per se, es muy complicado; pero que para poder avanzar, uno debe de olvidarse de los odios y caprichos a ciertos grupos, para que pueda mirar un cuadro mucho más amplio de la historia. La segunda y no menos importante es la búsqueda de rasgos genéricos. ¿Esto que quiere decir? Pues es muy sencillo, simplemente saber que con que bases, y no solo una, amerita que un grupo pertenezca a una categoría. ¿En que año surgió el grupo? ¿Como es su ritmo y tempo?  ¿Como son sus letras? ¿Que pretenden comunicar? ¿De donde surgieron? ¿Como lucen físicamente? Estos son unos ejemplos de como inventar rasgos genéricos que nos lleven a agrupar a decenas de grupos y estilos con los que cuenta el rock. 

Y es finalmente en donde viene el problema y con esto los errores y la discriminación de miembros selectos del rock.  Empecemos por el primer y blasfemo primer capítulo: “El nacimiento del rock: My generation.” En este capítulo se muestra en resumen, que el rock nace en Inglaterra, con grupos como los Rolling Stones que basándose en el blues de los negros de estados unidos, crearon una forma diferente. Con esto nos vienen dos preguntas; la primera es como es posible olvidar la generación pionera de los años cincuenta que inspiraron a tantos, y que moldearon el concepto del rock, con su tempo, su look, sus letras, y su modo de vida. ¿Donde quedaron Chuck Berry, Elvis, J Lee Lewis, Buddy Holly, Ritchie Valens, Little Richard, etc? En verdad de un corte de edición o de producción  podemos olvidar cinco grandes años que nos remiten a las giras por los carreteras de los Estados Unidos, cargando los instrumentos en los toldos de los autos, y grabando en disquéras independientes de Tenneese.  El segundo punto tan grave como el primero es como poder olvidar a los Beatles, quizá la banda más grande de todos los tiempos. Ya sea que muchos piensen con desprecio de la calidad pop del cuarteto de Liverpool, sin embargo no podemos olvidarnos de la influencia y el standard que forjaron para el resto de los grupos. Además de perfeccionar el modo de grabar para el resto de las bandas, los albumes de concepto, y la preocupación por una verdadera calidad de una música de la juventud. Incluso en el paso de los siete capítulos del documental, personajes del rock van y vienen que no paran en citar a los Beatles como influencia.  

A entender del documental, el rock es fundado por las bandas de la llamada invasión inglesa, y que por contadas excepciones como el maestro de la guitarra Hendrix, y el poeta del rock Dylan, bandas como de Who, the Kinks, Rolling Stones, o Cream; crearon el rock, lo perfeccionaron, y atestiguaron en el verano del 67 su decadencia y fin de esa era. Y no es que uno no reconozca la grandeza de estas bandas, pero es necesario saber que no brotaron de la nada, y que incluso personajes como los Beach Boys o el símbolo del rock femenino, Janis Joplin; aportaron y crearon escuelas que hasta nuestros días se ven representados en diferentes géneros del rock.

La segunda era del rock es un poco más justa, aunque con su tendencia de alabar a los ingleses, sobre la idea del rock como arte. Aquí, personajes como Bowie, Pink Floyd, The Velvet Underground o Genesis, sobresalen con naturalidad. Sin embargo una banda altamente popular e icónica quedo olvidada; The Doors. Es posible creer que una banda con uno de las creaciones musicales más interesantes de la historia, que además de contar con un rostro icono, contaba con uno de los grandes letrístas del rock: y que por el único hecho de no nacer en Londres sino en California, fuera tan discriminada. The Doors es un grupo casí único que retrata como la generación del 67 empezaba a desencantarse y acercarse aun más a la oscuridad y al hedonismo. Es una banda que refleja como pocos las influencias de la poesía, del blues y del jazz en rock.

La tercera era es tal vez la más centrada de todas. En esta edad se muestra el movimiento punk. Un movimiento que se engendro y se fundamento en dos ciudades; New York y Londres. En este se le reconoce a los RAMONES, Sex Pistols, Television y The Clash, sus aportes tanto a la estructura, como a la imagen, o como al tipo de letras del punk. Se olvidan otras bandas como a The Buzzcocks pero se les puede perdonar por falta de tiempo causada por la tiranía de la televisión. También se menciona la figura de Patti Smith como una figura emblemática del movimiento punk, aunque sus música se asemeje más a The Velvet Underground, cuenta con sustancia y en algunos momentos, estructura punk. Sin embargo también hay un olvido grave que incluso mencionan pero no atienden. Este es en la última presentación de los Sex Pistols en la que la banda canta un cover de los padrinos del punk: Iggy pop and the stogges. Esta banda nunca se le menciona (quizá por ser de Detriot) su prehistórico punk, con carga de perversión y de rebeldía.

CONTINUARA  

 

In treatment; algo diario no tiene que ser telenovela.

 

En México y en el resto de Latinoamérica se estrenará la nueva serie de HBO; In Treatment. Y como es de esperarse, la cadena HBO que se afana tanto en decir que no es cualquier cadena de televisión, lo vuelve a demostrar otra vez. Este canal nos tiene acostumbrado desde el hito de la televisión; Los Sopranos, pasando por grandes dramas más cercanos a una especie de mega film o novela audiovisual como pudieron ser Six Feet Under o Deadwood. HBO también ha mostrado que puede exhibir dramas desnudos de maquillaje, sostenidos solo por su fiel y pausado retrato de su medio como The Wire.

Es por eso que In Treatment, al tratar de seguir los estandares de buscar nuevos enfoques a los relatos televisivos, esta nueva serie lo busca desde un punto de vista tan burdo como puede ser una telenovela o un soap opera. Esto debido a que los capítulos que hablaran de la vida de Paul, un terapeuta que tras tratar exhaustivamente a sus pacientes, se da cuenta que su vida se diluye poco a poco, así como su control. Es por eso que acude a su vieja colega y maestra para supervisarse.

Lo último parecería no tener nada que ver con una telenovela del tan terriblemente llamada fábrica de ilusiones (Televisa). Y esto es porque si bien In treatment utiliza temáticas que van de la mano con obras dramáticas comprometidas con la calidad, si utiliza un elemento que ha dado tanto descuido a las producciones diarias como las telenovelas; esto es la emisión de lunes a viernes del programa.  Este detalle que parece ser un obstáculo más que una ventaja, se convierte en una revolución en la televisión. ¿Porque se trasmite diario? No, sino porque en cada capítulo presenciamos en la intimidad, a diferentes pacientes con sus problemas. Y al presentarlos, no solo es una presentación condensada por los tiránicos tiempos de TV, sino porque disfrutamos de una sesión entera de terapia. Esto nos lleva a concentrarnos al relato, a la conversación activa y no activa, así como a la imaginación de suponer lo que nunca vemos y lo que solo podemos armar en nuestras cabezas de lo que ocurre fuera del consultorio, dando miles de millones de imágenes en cada uno de los distintos espectadores. 

Este nuevo proyecto es orquestado por el realizador colombiano Rodrigo Garcia quien en el cine lo hemos visto con Nine Lives, un experimento poco afortunado, pero que viendo ahora los resultados de su experimentación, parece que ha cuajado este. García también ha dirigido varios capítulos de Six Feet Under, Carnivale y Big Love.  García termina por crear un proyecto que puede ser útil tanto para saber lo complicado que puede ser terapeuta, matando ese ignorante pensamiento de que un terapeuta es como un simple confidente y no un sanador; como para los grupos de actores, escritores y directores, que gusten ver como fluye una conversación ficticia y como en un mismo espacio, se puede mantener una escena de 30 minutos, matando esos conceptos fascistas de que una escena o toma debe tener cierto limite de tiempo.  

 

Paranoid Park; Que bello es ser joven!!

Este fin de semana, por fin llegó a México la última cinta de Gus Van Sant: Paranoid Park. Esta última cinta, como toque personal, se ubica en Portland Oregon. tierra que el cineasta conoce de maravilla. Y al igual que la región, Van Sant prueba con esta película su maestría en cine y en conocimiento de la juventud. Con Paranoid Park, nos muestra de nuevo como con lo que hizo en Elephant, Cowboy Drugstore, Last Days o incluso Good Will Hunting; su capacidad de mostrar la problemática de la juventud actual. Van Sant, siendo un icono y vocero de la generación de los noventa, nos sigue mostrando como la juventud promedio continua con los mismo patrones slack, depresivos y rebeldes pasivo agresivos. Paranoid Park deja ver claramente la mente de adolescente, que después de un crimen que sucede en las vías del tren, cerca del Paranoid Park, un parque de patinetas que los propios outsiders han construido; tiene grandes problemas que por la química y la inmadurez de los jóvenes, son problemas de tamaño cósmico.

En cuanto a la cinematografía, Van Sant nos muestra de nuevo, un caramelo a los ojos. Con sus plano secuencia en cámara en mano, con sus planos fuera de foco, con su conocimiento del medio que rodea al protagonista; y con un especial toque en las secuencias de patinetas que son realmente bellas. Definitivamente, Van Sant  es un maestro ya hecho, con una voz única y representativa de una época.

 

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